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la clase dirigente argentina (i)

May 23, 2006

Vean. Acá y acá, por poner dos ejemplos de los muchos, los diarios argentinos se agarran la cabeza. Pasa que están dando vuelta desde el fin de semana los mails hackeados de periodistas y funcionarios varios del país. Y ahí se ve que hay quien aprieta, quien gusta de nalgas enrojecidas y quien adora la pija, lisa y llanamente. Pero no es ése el punto. Ni que no hayan desmentido un carajo. Ni tampoco es lo grave el espionaje del que han sido víctimas; por lo menos en primer lugar no. Loco, si sos alguien de renombre, si sos, por ejemplo ministro de la Corte Suprema de Justicia y tenés un hotmail pedorro desde donde les relatás a tus amigos lo que te gusta un pendejo, digamos que antes que cualquier otra cosa lo que sos es un soberano boludo. ¿Dónde vive esta gente, en un tomate? ¿O se creen tan chicas superpoderosas al punto de hacer lo que se les da la gana y de cualquier manera? ¿Y como puede ser posible que así y todo se queden con la torta del país? ¿Será que también los ciudadanos argentinos somos los boludos más grandes del mundo?
Por cuestiones de ética periodística (jojojó) no linkeo los mails hackeados, aunque la tentación es grande (una es chusma, ¿viste?). Pero si algún bigotudo que se las da de supermán anda por ahí leyendo esto le aconsejo que no use servicios de correo pedorros con claves boludas, que le meta un buen programa antiespía y que por sobre todas las cosas no se ponga a escribir sobre cómo se mete batatas en el culo. Hay que ser más discreto. Y más serios, che. Están expuestos, tíos, ¿o no se dieron cuenta?

El infierno existe (i)

May 11, 2006

Hace dos años llamé a la policía. Vivo junto a un colegio y por el lavadero de mi departamento puede verse un balcón que da a un aula. Miraba tv y fumaba viceroys cuando comencé a escuchar el grito histérico de una mujer. Corrí la puertaventana del lavadero y seguí fumando pegado a los barrotes de cara a ese balcón. Hasta que vi a un gorda teñida de rubio. Fueron segundos. Salió la gorda a grito pelado y detrás irrumpió un petiso que la tomó de las crenchas y la metió otra vez dentro del colegio.
Algunos vecinos pudientes pagan por seguridad en mi cuadra y me encontré con el morocho de seguridad. Le dije que había llamado a la policía y el tipo sin siquiera preguntarme para qué me dijo por el colegio, ¿no? Le convidé un cigarrillo y nos quedamos fumando en la puerta del colegio hasta que apareció el patrullero.
Un gordito que no conocía justo tuvo la mala fortuna de llegar a su casa tarde. Los policías lo tomaron a él y a mí de testigos. Yo no tuve inconvenientes en decir que era quien había llamado al ciento uno. Dije qué había escuchado y qué visto. Los policías comenzaron a tocar timbre y así estuvieron durante unos quince minutos. Eran tres: uno morocho, con cara de boxeador, otro muy atlético —me quitaba varias cabezas— y un tercero que habría salido de la escuela de policía el año anterior.
Al fin abrió la puerta el petiso. Ya el morocho de seguridad me había anticipado cómo eran las cosas. El petiso era el portero del colegio. La gorda, su conviviente. Vivían con un hijo del primero. El colegio, esto yo lo sé, antes fue una casa de puta madre, con salida a dos calles. Los del gobierno de la ciudad la compraron por la friolera de trescientos mil dólares. Recuerdo haber visto el cartel cuando los antiguos dueños vendieron. En el cartel se mencionaba la licitación de la empresa constructora que remodelaría la casa hasta acondicionarla como establecimiento educativo y también daba noticia del monto que se destinaría para esas tales refacciones: otros doscientos mil de los verdes. Hablo en verdes porque esto de la venta y las reformas fue antes de 2001, cuando un peso argentino y un dólar eran lo mismo.
Tuve varios problemas con la obra porque me rajaron las paredes que dan al colegio. Lo encaré unas dos veces al director, un ñoqui rollizo y barbudo que debe ser de esos tipos que se las dan de izquierda para poder emborracharse con vino barato y decir que son gente de la antigua bohemia. Un verdadero gordo pelotudo. Pero vuelvo al asunto.
Entré con los tres policías y el gordito que tuvo la mala fortuna de estar en el momento menos indicado. La gorda estaba tirada en una posición de mujer atropellada en un descanso de la escalera. El petiso portero del colegio borracho pidiendomé que dijera la verdad, que no me fuese en mentiras, y el hijo del portero supongo que fumado y diciendo yo no me muevo de acá, yo no salgo, detrás de una puerta.
Hubo que llamar a una ambulancia y con mi beneplácito observé cómo el policía fornido le aplicaba unos justicieros puntapiés al petiso puto y borracho. Después me comí con el gordito unas tres horas en la comisaría hasta que testimoniamos. En el calabozo le dieron otra paliza al petiso, vino el policía buenmozo a informármelo, y la gorda terminó en una ambulancia, rumbo al hospital.
Pocos días después vi a la pareja desavenida dentro de un renault doce desvencijado. Estaban otra vez juntos, claro. Y ahora mientras esto escribo la gorda está gritando otra vez. Ahí la siento, joder. Y yo debiera otra vez cumplir con mis obligaciones de ciudadano. Pero alguien que también soy yo me dice que es inútil. Que esto termina mal. Que hasta que no termine mal nada de lo que se pueda hacer será suficiente. Hacer algo es que al tipo otra vez lo metan la noche en el calabozo, que a la gorda la manden al Moyano, que después se escape y vuelva donde el petiso, para que la historia continúe.
La vida a veces es triste. Y cuando uno es testigo te aseguro que te angustia y te llenás de impotencia.

en la clínica del doctor cureta (i)

February 7, 2006

El tipo está por hacer la típica pregunta. Del otro lado de la mesa ratona está el psquiatra. El psiquiatra ya conoce la pregunta y es probable que le haya llamado la atención el tiempo que se ha tomado su paciente para formulársela.
—Doctor, ¿soy yo o soy la pastilla?
El psquiatra lo mira, espera a que desarrolle. Será una técnica… ¿Será una técnica?
—¿Con quién está mi mujer doctor, conmigo o con una pastilla? ¿Y quién soy yo, doctor? ¿El que tiene los arranques y grita y busca trinchetas, o el otro, doctor, el que toma la pastilla y se resigna? ¿Quién?
—Las dos cosas.
Es la mejor respuesta que tiene el psquiatra. La que siempre responde. Eficacia que le llaman. Persuadir al ratón.
—Creo que vamos a tener que aumentar la frecuencia —contraataca.
—¿De qué?
—Creo que una vez cada quince días no nos alcanza.
—Lo que no alcanza es el dinero, doctor. Y ya no tengo tiempo, doctor. Ayer, no sé, ayer creí que me iba a cortar las venas con una trincheta.
—Creíste.
—No la encontré, doctor. No sé qué iba a hacer si la encontraba.
—¿No será histrionismo? —pregunta el psiquiatra. Lleva años en esto. Lo madrugaron de joven, ya no—. Quiero decir —y dice, y sin embargo es el día de hoy que no sabe si histrionismo significa lo que él supone—, ¿no será que sobreactuaste, que te dejaste llevar por tu personaje?
—No entiendo.
—La caricatura de vos mismo.
Y es ahora el paciente el que calla, el que piensa. ¿Qué cuernos buscaba yo con la trincheta? Los diálogos abundan sobre todo eso. Después quedan en verse la semana próxima.
—Cualquier cosa, acá tenés mi celular —dice el psquiatra, entrega la receta, unos miligramos más. Al pie del papelito está el teléfono.

Pero por qué no se van a lavar las tetas con sus autobombos del carajo (i)

December 14, 2005

Creo que si alguna vez reencarno y vuelvo a ser el mismo no le pongo de nombre La tripa a lo que fue una bandita de rock absurda y mala, sino Por qué no se van a lavar las tetas con sus autobombos del carajo. Dicho sea de paso, la armaría distinto. Variaciones de sus integrantes. Buscaría, de entre el ejército del que formo parte, un ejército de idiotas solitarios, así intitulados por esos que deberían lavarse las tetas, buscaría esa clase de gente –mi clase– solamente, SOLAMENTE, para ofuscarlos.
¿A quiénes me refiero? Aaaaaaaaaaaaagh, me ahogo en mi baba. Se me relajan los esfínteres. ¿A quiénes? Uuuuuuuuuuuugh…
Naveguen, amiguitos. Naveguen por la interné y verán cómo aparecen. La concha de sus madressssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss putas.
(La violencia, así, creo que hace bien. Dicho mejor, no hace nada.)
(Pero estoy enojado, ¿eh?)
(A ver, vos, pelotudo, vos que te sentís aludido, por qué no me llamás por teléfono o me escribís un mail. Vení, pelotudo. ¿Todavía no sabés que no me asusta morir?)
(Pensamiento recurrente después de alguna vez haber sido secuestrado y de haber sufrido algunos asaltos: “Arriba las manos, quedate quieto, Jimmy.” “Arriba las manos un carajo” (yo). “Te mato, Jimmy, dame la guita, dame la llave, haceme entrar a tu casa o te mato.” “Matame, pelotudo, qué problema te hacés. Matame.” Entonces, el sorete medio que se queda pensando y yo largo una patada de kunfú que nunca aprendí.)
(Aaaaaaaaaaaaaaaaaaagh.)
Bueno, basta. Me voy a leer alguna boludez.

Algo no está bien (i)

December 13, 2005

¿Ombliguismo barato lo mío? No, simple paranoia. En google, sección imágenes, puse mi nombre y mi segundo apellido precedido por la G. del primero. Y apareció alguien que juro no ser yo.

Dinero (i)

December 7, 2005

dinero

En mayo recibo un mail de mi amigo MB. Anunciaba cambio de trabajo. “Entro al diario X”, decía, “y aquí está mi nuevo correo e”. Le respondí felicitándolo. Le respondí: “Si sabés de algún trabajo, avisá, que ando necesitado”. MB se portó muy bien.
–Es una revista de transporte donde tenés que tirar los centros y cabecearla. Arreglé buen dinero, vos mantenelo, cualquier cosa me llamás.
–¿Y las fotos, quién se encarga de las fotos? –pregunté.
–Vos tirás los centros y también cabeceás –reiteró MB.
Pedí prestada una cámara digital. Compré dos resmas de papel tamaño holandés. Compré cartuchos de tinta. Gasté dinero en llamadas telefónicas. Armé un sumario. Podía ser interesante el transporte. Todo puede serlo, hay que encontrarle la vuelta.
La revista estuvo hecha al mes siguiente. Envié el material a la provincia de Misiones, por mail, claro, donde sería diseñada. Sería largo de contar por qué se diseñaba en Misiones si los contenidos se cocinaban (yo los cocinaba) en Buenos Aires. Era buen dinero, sí, y ni yo podía detenerme a pensar en esas estupideces.
Le doré la píldora a Edith, la diseñadora.
–Está muy lindo todo –le dije, le mentí. El diseño era horrible, pero sabía que Edith, allá en Misiones, cobraba $300, esto es, U$s 100 mensuales, por un trabajo que no se limitaba a esa revista, que comprendía unas 10 horas diarias de trabajo.
–Está muy lindo –también le dije a Fernández, el gerente comercial del grupo que al fin y al cabo había resuelto pagarme lo mismo que a MB por el número 2 de la revista.
–Sale a fin de mes –me dijo, eso era: a fin de junio–. La imprenta es de La Plata.
Y aunque volvía pensar en algo medio chino (la revista la hago en Buenos Aires, se diseña en Misiones, la imprimen en La Plata), confié.
–No más sale la revista, o dicho mejor, no bien nos pagan los anunciantes, te pagamos –me dijo Fernández. Tenía cara de buen tipo. De inútil. La tiene.
(…)
Adivinaron. ¿Adivinaron? Todavía no cobré un puto peso. Y la revista jamás fue impresa porque jamás tuvo medio anunciante. A Edith la arreglaron con su sueldo de hambre. A mí, con dos cheques, uno para mediados de diciembre, otro para principios de febrero. Todo, después de acorralar a Fernández, de enviarle mails todas las semanas, de preguntarle cómo iba la cosa, haciendomé el buenito.
De ese dinero hipotético que cobre, un buen porcentaje es para MB. Mierda, no soy bueno para los negocios. No soy bueno con el dinero. No gano buen dinero. Esta conexión a Internet no sé cuánto tiempo más podrá durarme.
Les aseguro una cosa: Si los cheques no tienen fondos, yo les paso los teléfonos de Fernández, para que me ayuden a molestarlo con insultos, amenazas y jadeos.

Algunas consideraciones para el corrector (i)

November 15, 2005

ciego y lazarillo
Ciego y Lazarillo

Muy estimado Gran Editor Sudaca, Corrector de correctores, le ruego que para el libro sobre ciegos excluya la palabra “ciego” de todo el documento y ponga en su lugar la de “discapacitado visual”. Sin más, le envía sus saludos el dueño de este circo.

Señor dueño de este circo, perdóneme usted el descaro, ¿puedo también utilizar la voz compuesta “no vidente”? Atte. El GES.

Mi muy querido GES, la respuesta es no. Reneguemos de aquello que posea connotaciones negativas. Otro saludo le envía el dueño de este circo.

Tras ello, comencé a cambiar a lo loco la palabra “ciego” por la de “discapacitado visual”. Me servía el “buscar” del Quark y asimismo el “cambiar por”. No obstante, subyacían dificultades. ¿Cómo traducir a la UNCICH, es decir, Unión Nacional de Ciegos Chilenos, por Unión Nacional de Discapacitados Visuales Chilenos, si la sigla no lo denunciaba? Pensé en preguntarle al dueño del circo, mas no me pareció oportuno. Era como traducir la sigla S.A. por Sociedad de Seres que Prefieren No Revelar Sus Identidades.
Ahora me pregunto si ha sido un ciego el mentor de estas consideraciones para el corrector. El dueño del circo no es “discapacitado visual”, pero sé que trabaja para varios de ellos. ¿O habrá sido la socióloga autora del libro, dicho sea de paso, un bodrio de tan sólo 60 páginas?
En el Diccionario de la Real Academia busco respuestas:

Artículo enmendado.
Avance de la vigésima tercera edición
ciego, ga.
(Del lat. caecus).
1. adj. Privado de la vista. U. t. c. s.
2. adj. Poseído con vehemencia de alguna pasión. Ciego de ira, de amor.
3. adj. Ofuscado, alucinado.
4. adj. Dicho de un sentimiento o de una inclinación: Muy fuerte, que se manifiesta sin dudas.
5. adj. Dicho de un conducto o de un vano: Obstruido o tapiado. Arco ciego.
6. adj. Dicho de un muro o de una pared: Que no tiene aberturas.
7. adj. coloq. Atiborrado de comida, bebida o drogas. Se puso ciego de mariscos.
8. adj. p. us. Dicho del pan o del queso: Que no tiene ojos.
9. m. intestino ciego.
10. m. Pez fluvial ecuatoriano.
11. m. Á. R. Plata. Jugador que tiene malas cartas o no tiene triunfos.

Iré, uno por uno:
1. adj. Privado de la vista. U. t. c. s.: Es real, concreto, no admite objeciones. Un ciego no puede ver y no observo nada ofensivo en ello. Es más, los pocos ciegos que he tratado –los últimos: un matrimonio que va por su tercer hijo– se refieren a su ceguera sin ningún tipo de recato, pues no cabe recato alguno.
2. adj. Poseído con vehemencia de alguna pasión. Ciego de ira, de amor: Digamos que, en este caso, todos podemos estar ciegos, y, en todo caso, la ofensa, de existir, es general.
3. adj. Ofuscado, alucinado: Digamos que ídem anterior.
4. adj. Dicho de un sentimiento o de una inclinación: Muy fuerte, que se manifiesta sin dudas: Sinceramente, la Real Academia necesita un redactor con urgencia. O soy muy estúpido o no llego a comprender qué quiere decir.
5. adj. Dicho de un conducto o de un vano: Obstruido o tapiado. Arco ciego: Aunque un poco más eficaz, continúan los problemas de coherencia y cohesión. Entiendo que no ofuscará a ningún no vidente.
6. adj. Dicho de un muro o de una pared: Que no tiene aberturas: Calculo que es otra manera de decir lo mismo que 5.
7. adj. coloq. Atiborrado de comida, bebida o drogas. Se puso ciego de mariscos: Expresión rara en la Argentina, por menos en lo que se refiere a comidas. Sí “ciego de rabia”, pero ya esto es una pasión. Aplico lo que al punto 2.
8. adj. p. us. Dicho del pan o del queso: Que no tiene ojos: Mmm…
9. m. intestino ciego: Prefiero que vayan al link de más arriba. Creo, además, que aquí la RAE se va ya por las ramas.
10. m. Pez fluvial ecuatoriano: Es este:

pez ciego

Y calculo que sí puede existir algún tipo de ofensa, pero ya estamos en la décima definición.
11. m. Á. R. Plata. Jugador que tiene malas cartas o no tiene triunfos: No complica en absoluto la honra de nadie.

Lo escandaloso, lo hipócrita, es que el libro versa en la socialización del “discapacitado visual”, de su incorporación al mundo del trabajo y de la necesidad de romper con los prejuicios. Algo no funciona bien en este mundo, me parece, ni siquiera en las obras de mayor altruismo.
Ruego que si algún lector ciego, auxiliado por el Jaws, llega a este post, que por favor me informe si estoy tan errado.

El GES rumbo al juicio por su mano enferma (i)

November 14, 2005

mano rota
Hay un convenio de confidencialidad y, por ello, poco puedo decir. En la sala de mediación –instancia anterior a la judicial, donde se intenta llegar a algún tipo de acuerdo entre las partes–, el requirente, es decir, quien viste y calza, sentábase junto a su abogado luciendo su mano enferma y tajeada por el bisturí eléctrico del cirujano. Encabezaba la mesa la señora mediadora y, del otro lado, se alineaba el requerido, un viejo que cada vez me cae menos simpático, junto a sus dos abogadas: la de la compañía de seguros –una gordita antipática– y la propia –una tilinga. Además, estaba un tercer implicado, quien, al parecer, chocó al viejo. Venía junto a su abogado, un tipo al que no le dejarías tus sobrinos para que te los cuide.
Sobre una mesa ratona andaban estacionados unos autitos de colección, desvencijados. La mesita se hallaba junto a la ventana del séptimo piso. Centro porteño.
La mediadora, una señora bien, debo decirlo, neutral, hay que agregarlo, viendo que ni el viejo y ni el otro se ponían de acuerdo, tomó los autitos y entregó una hoja en blanco. Hagan un croquis, dijo. Sírvanse de los autos, dijo también.
Las versiones volvieron a encontrarse, de lo que no quedaron dudas fue de que el viejo me había chocado y que por él yo tenía la mano enferma. Ejemplifiqué todo con esa mano y la otra, la diestra. Todos me observaron. Todos se fijaron en la movilidad del 18 por ciento de incapacidad que me dieron los médicos legistas. Hijos de puta, pensé, hijos de remil putas, pensé.
Después salimos los no letrados. Yo fui a mear para no ponerme a hablar con el viejo y el otro. Al salir del baño escuché que los abogados se peleaban, que no llegaban a un acuerdo. El que tenía la voz más alzada era el mío. Este era el principio de la historia del juicio. De la historia del juicio por mi mano enferma.

Me peleo, me enojo, me duele la panza (i)

November 11, 2005

horoscopo

Mientras me dirigía a realizar la parodia democrática del voto soberano para elegir al menos hijo de puta de entre la cartera de desconocidos que te ofrece este sistemita vendemayonesas me dijeron Acuario está mal aspectado hasta febrero, así que agarrate fuerte, que esto recién comienza.
Soy Acuario. Hasta ahora vengo zafando. No creo en los horóscopos. Hace unos meses debuté en el reconocimiento de cadáveres. Ella había perdido la conciencia en la guardia del Durán mirandomé. Le venían arcadas. Lo último que me había dicho era que le dolía el estómago. Hacía unos minutos le habían puesto el suero. Tenía 91 años. Después la pasaron a una camilla con colchón porque se dieron cuenta. Y la desnudaron y le metieron oxígeno y la médica me dijo que ya se estaba yendo. Y se fue. Se murió.
Al mes les cuento unas historias a mis hijos mientras manejo, después les digo Bueno, ahora entramos en la Panamericana, pongo música. Y pum. Un auto pierde el control, me embiste, derrapo, terminamos estrellados contra un muro de cemento. Tres metacarpios rotos. La operación. Acuario mal aspectado.
Y esta semana, queriendomé arrancar el estómago, un médico me dice O llamo a la ambulancia o te lleva alguien a la guardia. Y voy, hago caso. Suero, análisis de sangre, de pis. Y ahora una pelea familiar por el departamento de la difunta. Y antes alguien que por ahí me insulta por no estar de acuerdo con la Rolling ni con los Sex Pistols ni con nada de lo que el mundo está de acuerdo. Porque creo en cosas que ya fueron. Porque soy un reaccionario, murmuran, un calentón de mierda, un pelotudo.
La vanidad impera y hay veces que no me aguanto este mundo. Este universo simbólico que te venden, con gente desesperada por parecer inteligente, por probar cuán lujuriosos son.
De chico siempre tuve claro que el sexo mueve todo. Veía tornillos entrando, clavos entrando, pozos petrolíferos garchandosé a la tierra. Después, hacia los 12 años, un compañero llevó al comedor del colegio una fotonovela erótica, porno, en blanco y negro, y yo pelé el cuchillo y por debajo de la mesa comencé a espadearle a la revista y a las manos de ése y los otros compañeros. Y otra vez rompí una Playboy, me acuerdo, me persiguieron por todo un campo de deportes, pero yo siempre fui muy rápido corriendo, y no me agarraron. No toleraba la vituperación del sexo, ni de pibe muy pibe.
Soy un nacionalista católico que no lee Cabildo, un miembro del Opus Dei rechazado por el Opus Dei. Y me peleo, me enojo y esas cosas, y esto recién comienza, porque para febrero falta bastante.
Consejo: No lo imites al GES. Sé tú mismo, o lo que los otros te digan que seas. De lo contrario, paladinos azotes caerán sobre ti.

Entrevista al Hombre Lejos de Casa, en exclusiva (i)

china

EL HOMBRE LEJOS DE CASA
a que no sabés desde dónde te estoy llamando?

EL GES
lo sé, yo estoy hecho una loca, laburando a cuatro manos y con diarrea

EHLDC
jeje… no sabés la curda que me hicieron agarrar los chinos…

EG
son degenerados, te llevaron de putas? estoy seguro de que por lo menos te lo sugirieron

EHLDC
de dónde escribís?

EG
de casa, no puedo moverme, ayer estuve en la guardia de la cinica del sol 4 horas, con suero, me había deshidratado

EHLDC
yo me deshidraté, pero por el alcohol y las mujeres

EG
mujeres?

EHLDC
eh! chinitas!
estaba muy lejos… y muy solo…

EG
hablame en serio que ya imagino a una china sobandoté la chaucha

EHLDC
y me dieron antes 14 cervezas con fondos blancos de vasitos cortos, contra dos chinos experimentados y un viejito bueno al que llamaban “Robocop” por su resistencia al alcohol, con un lunar negro en la barbilla del que salían 7 pelos blancos largos… me emborracharon

EG
entonces?

EHLDC
me llevaron a un lugar oscuro
con mesitas con espejos
y chinitas con vestidos cortos que se reían diciendo jijijiji
EHLDC se portó bien. no preguntes cómo hice ni porqué, pero me porté bien

EG
no podés recordar si te portaste bien

EHLDC
es verdad. recuerdo vagamente que la que estaba a mi izquierda (hay por ahí una foto comprometedora) me servía whisky de un vasito al mío cada vez que perdía en una tómbola con dos daditos con el juego “el menor pierde”
y yo perdía con 12

EG
mmm, estos chinos son el diablo

EHLDC
el diablo con lunar
olvidé aclararte que Robocop tiene más de 65 años

EG
sí. pero las chinas eran meseras o trolas lisa y llanamente?

EHLDC
t, l y ll
putas GES, me llevaron de PUTAS

EG
entonces no te creo que hayas zafado, embarazaste a una china, la embarazase
te lo dije!!!!!!!!

EHLDC
recuerdo hasta las frases boludas que le decia en pedo al manager para que no se sintiera agraviado por no llevarme a la china, que dicho sea de paso, no sé si sería por el factor distancia (no puede multiplicarse por un número mayor, salvo en saturno) pero estaba buenísima…

EG
y la china trataba de persuadirte…
xq no se quedaba quieta

EHLDC
le gustaban los occidentales… me lo decía con su lengua con arete, cerca del oído

EG
y era manca? vamos… qué hacía con sus manitas

EHLDC
probablemente lo mismo que estas haciendo vos en tu cabeza

EG
?????

EHLDC
esa parte no me acuerdo

EG
hijo de puta, ya veo cómo funciona tu memoria

EHLDC
funciona bien, de veras

EG
no te escapes. estabas con una puta que te susurraba cosas al oído. la puta china estaba buena. te tocaba. cómo estaba vestida? cómo?

EHLDC
después la noche no terminó ahí
ya te dije. hay un par de fotos comprometedoras.

EG
cómo??????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????

EHLDC
era flaca alta y tetona, con un vestido tipo con cositas plateadas muy ajustado, con una microminifalda
te decía que la noche no terminó alli

EG
uhhh, tetona y vos, esa combinación es letal para tu fidelidad. tetona!

EHLDC
sabías que casi no hay delincuencia en taiwan?
no me la creés

EG
estás completamente en pedo, todavía, contame también de cómo cerró hoy el mercado bursátil. qué me importan esas cosas, seguí con robocop y su pandilla por favor!

EHLDC
como nos fuimos sin hacer nada, con un malayo más pesado que joe pesci en arma mortal, me dijo que quería llevarme a un lugar…
quiero decir, el malayo me llevó a una casa de masajes…
para mí todos los lugares ya eran iguales a esa hora…

EG
un sauna, otro puterío!!!!!!!!!!!!
contame

EHLDC
son distintos.

EG
Mmm…

EHLDC
acá me puse en calzones, y me hicieron poner un pantaloncito verde brillante

EG
Mmmmmmmmmmmmm…

EHLDC
eso sí, tenía todos los dólares y mi billetera con la tarjeta de crédito encima, pero como estaba borraqui no me daba más cuenta…

EG
quién te masajeó y qué te masajeó

EHLDC
todo quedó en un costadito mientras una chinita diligente hacía lo suyo…

EG
dónde, en qué parte?????

EHLDC
me masajearon y me masajearon

EG
precisiones

EHLDC
te masajean sólo los hombros y el pecho.
vos mientras mirás televisión, que como estaba en chino, era como ver a Mongo en dibujitos animados

EG
¿a esa hora me vas a decir que te masajeaban nada más el pecho? si se lo contás a XXX te pega una trompada.

EHLDC
ya sé que no se lo puedo contar… pero fue así.
en esos lugares las minas son masajistas, no como la tetona anterior… si quería ponerla, era con la otra, no con esta
pero ahí no terminó la historia
el malayo ya estaba completamente dormido y borracho, y a mí no me gustaba nada la idea de quedarme dormido ahí… me levanté, me vestí y lo desperté a joe pesci.

EG
entonces?

EHLDC
cuando salimos… quién tuvo que pagar???
el boludo…
o sea yo…
ya pasaré ese gasto como cena… total está en chino…

EG
qué truchos que son esos chinos, después te vienen con la cultura oriental como paradigma

EHLDC
ese era malayo… pero cultura oriental o no, toda mi platita estaba en mi riñonera y mi billetera al lado de mi camillita…
pero ahí no terminó la noche…
el malayo había recuperado sus energías
seguís ahí?

EG
sis

EHLDC
te contaba que el guacho ya estaba como nuevo…

EG
oh…

EHLDC
y siguió la joda…
esta vez fuimos a un lugar que sí era raro…
en la entrada había un chino patovica con anteojos negros y auricular en la cabeza
era como una entrada a una gruta.
algo así como un tren fantasma
pero a pie
a ambos costados había toda clase cosas…

EG
uhhhh

EHLDC
vos dijiste que son degenerados…
te quedaste corto…
detrás de un vidrio largo que había a cada lado, había parejas
practicando los sutras.
cada pareja haciendo una cosa distinta.

EG
sutras??? garchando?

EHLDC
GES, de ahí nacen los acróbatas chinos

EG
??? garchan onda contorsionistas?

EHLDC
lo que era impresionante era el tamaño de la galería… según me contó el malayo, había 145 posiciones en el kamasutra así que debían ser 145 parejas.
era como ver todos los capitulos de infinito de una pasada…
además cada garchada tenía un cartelito en chino y en inglés abajo que explicaba todo…
como sube y baja la energía y todo eso….

EG
de locos!

EHLDC
pero cuando estaba terminando la galería el malayo se sonrió
faltaba lo mejor
la galería era como una especie de espiral, que iba hacia abajo.

EG
el infierno!!!!!

EHLDC
tú lo has dicho
los chinos creen en las reencarnaciones
primero habíamos visto el estadío superior, el hombre
ahora ibamos descendiendo…

EG
està buenísimo!!!!!!!!!!!!!

EHLDC
no me preguntes qué les daban a esos animales… pero todos estaban garchando… desde los monos hasta las gallinas…

EG
oh!!!!

EHLDC
después seguían los insectos… no puedo entender qué gas le ponen a un escarabajo para que esté garchando justo cuando yo pasaba…
y después llegamos al pharma, el infierno chino

EG
contá!!!!!!!!

EHLDC
no sé qué había
le dije al malayo que había visto suficiente

EG
te asustaste?

EHLDC
no. simplemente tuve suficiente